Enfrentando el Sesgo hacia el Modelo Animal
A pesar del desarrollo de métodos científicos innovadores que no utilizan animales, aún persiste una preferencia por modelos tradicionales en la investigación. Este sesgo dificulta la adopción de alternativas más éticas y limita el avance hacia prácticas científicas más actualizadas.
A nivel global, existen leyes y políticas que promueven la reducción y sustitución del uso de animales, basadas tanto en consideraciones éticas como en las limitaciones de estos modelos para representar la biología humana. En paralelo, han surgido enfoques que utilizan células, datos y sistemas humanos para replicar procesos fisiológicos complejos, consolidándose como herramientas cada vez más eficaces en la investigación y el desarrollo de fármacos.
Sin embargo, su adopción ha sido más lenta de lo esperado. Una de las principales barreras corresponde al sesgo hacia los métodos tradicionales, que favorece el uso de animales incluso cuando existen alternativas disponibles. Esta preferencia puede influir en la evaluación de proyectos y desincentivar la implementación de nuevos enfoques.
Métodos preclínicos y alternativas sin animales
Los estudios preclínicos se han desarrollado tradicionalmente utilizando animales en investigación básica y aplicada. No obstante, diversas normativas establecen que estos métodos deben ser reemplazados cuando existan alternativas, promoviendo además su reducción y mejora bajo el principio de las 3R.
Las pruebas con animales suelen implicar altos costos, largos tiempos de ejecución y resultados que no siempre son extrapolables a humanos, lo que se refleja en las altas tasas de fracaso en ensayos clínicos. En este contexto, ha aumentado el interés por métodos más predictivos basados en sistemas humanos.
En los últimos años, los modelos in vitro e in silico han ganado relevancia por su capacidad de evaluar procesos biológicos sin recurrir al uso de animales. Entre estos avances destacan los organoides, los sistemas de órganos en chip y las células madre pluripotentes inducidas, que permiten simular funciones del cuerpo humano en condiciones controladas.
A pesar de su potencial, estos enfoques enfrentan desafíos técnicos y económicos, como costos iniciales elevados y dificultades de implementación. Su adopción también depende de la validación de los modelos y de buenas prácticas que aseguren resultados reproducibles.
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El sesgo en la investigación y publicación científica
La publicación científica es clave para el avance de la medicina, pero no está libre de sesgos. Uno de ellos es el sesgo de publicación, que ocurre cuando la probabilidad de que un estudio sea publicado depende de sus resultados. A esto se suma un fenómeno menos explorado: la preferencia por estudios con animales frente a enfoques sin animales.
Este sesgo se manifiesta cuando los métodos tradicionales se consideran el estándar, incluso cuando existen alternativas adecuadas. Puede afectar la evaluación de artículos, retrasar publicaciones y limitar la financiación de proyectos basados en métodos sin animales.
Una encuesta a investigadores y revisores evidenció que algunos estudios incluyen experimentos con animales únicamente para responder a exigencias editoriales, aun cuando no se consideran necesarios. Además, varios participantes señalaron que estas solicitudes responden más a la costumbre que a una necesidad científica.
Entre las consecuencias identificadas se encuentran la realización de experimentos innecesarios, retrasos en la publicación y desincentivos para utilizar métodos alternativos. También se observó que el desconocimiento de estas alternativas influye en la preferencia por modelos animales.
Cómo avanzar hacia una investigación más actualizada
En 2022 se realizó un workshop virtual internacional para abordar este problema, en el que participaron investigadores, editores, representantes gubernamentales y otros actores del ámbito científico. Entre las principales barreras identificadas se encuentran la presión por publicar, el peso del factor de impacto, intereses financieros y la percepción de los animales como estándar en la investigación.
Asimismo, se destacó la falta de conocimiento sobre métodos alternativos y la necesidad de fortalecer su enseñanza y difusión. Entre las recomendaciones se incluyen sensibilizar a la comunidad científica, mejorar la formación de revisores, promover la evaluación crítica de solicitudes de experimentos con animales y priorizar el financiamiento de métodos basados en biología humana.
Tras este encuentro, se impulsaron iniciativas para seguir abordando este sesgo, generando evidencia y herramientas que faciliten la transición hacia enfoques más éticos y precisos.
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Está en nuestras manos
Los métodos de investigación que no dependen de animales ofrecen un alto potencial para avanzar en la biomedicina y el desarrollo de medicamentos. Sin embargo, su adopción aún enfrenta barreras dentro del sistema científico.
Superar el sesgo hacia los modelos animales requiere fortalecer la formación, mejorar los sistemas de evaluación y generar condiciones que favorezcan la implementación de alternativas. También implica reconocer el rol de distintos actores, incluyendo a quienes investigan, financian y toman decisiones en políticas públicas.
El público también cumple un rol relevante, ya que sus decisiones pueden influir en el mercado y en las prioridades de investigación. Promover un mayor conocimiento sobre estas temáticas contribuye a avanzar hacia prácticas más responsables y alineadas con los desafíos actuales. Conocer cómo se están impulsando cambios en políticas públicas y regulación permite entender el rol que pueden tener las decisiones institucionales en la adopción de métodos sin animales, revisa los avances y propuestas que buscan fortalecer estos enfoques.

