8M: Hablemos de patriarcado y explotación animal

Explorar la conexión entre patriarcado y explotación animal permite visibilizar cómo distintos sistemas de dominación han ejercido control sobre la reproducción y los cuerpos de hembras humanas y no humanas, abriendo una conversación sobre justicia y autonomía para todos los seres vivos.

En el Día Internacional de la Mujer surgen múltiples reflexiones sobre los avances y desafíos que enfrentan las mujeres en la sociedad. En ese contexto, también es relevante observar una realidad que suele permanecer invisibilizada: la explotación de las hembras de otras especies, cuyo rol reproductivo ha sido históricamente instrumentalizado por sistemas productivos que priorizan el rendimiento por sobre su bienestar.

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Patriarcado y explotación reproductiva

El patriarcado se basa en el control de los cuerpos, y esto no solo ha ocurrido con las mujeres, sino también con las hembras de otras especies. En distintas industrias productivas, las gallinas han sido reducidas a instrumentos para producir huevos y las vacas a sistemas de producción de leche. Este control sobre sus cuerpos no es accidental, sino que refleja una lógica de dominación que históricamente también ha limitado la autonomía reproductiva de las mujeres, reduciéndolas a su rol biológico.

En América Latina, diversas frases normalizadas en la sociedad cuando nos referimos a las mujeres, como por ejemplo “tenía que ser mujer”, “seguro estás en tus días”, “no hay que entenderlas solo amarlas”, “pero ¿cómo andaba vestida?”, entre muchas otras, evidencian lo arraigada que sigue estando la idea de que las mujeres no cuentan plenamente con soberanía sobre sus cuerpos, ni su reproducción. Si esta discusión existe respecto de los cuerpos de las mujeres, la situación es aún más evidente en el caso de las hembras utilizadas en sistemas productivos. 

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Ejemplos específicos: gallinas, vacas, ratas y conejas

En la industria del huevo, muchas gallinas son mantenidas en jaulas con espacio muy reducido, lo que limita significativamente sus comportamientos naturales y las somete a ciclos de producción constantes que deterioran su bienestar. En el caso de las vacas lecheras, estas suelen ser inseminadas artificialmente para mantener la producción de leche, siendo separadas de sus crías poco después del nacimiento.

Esta realidad no se limita a la industria alimentaria. En laboratorios de distintos lugares del mundo, ratas y conejas, animales con alta capacidad reproductiva, son utilizadas en experimentación. En muchos casos son forzadas a reproducirse y luego separadas de sus crías como parte de distintos procedimientos científicos. Se trata de millones de hembras cuyos ciclos reproductivos son utilizados sin posibilidad de elección ni de ejercer la maternidad a la que fueron obligadas.

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El valor de la autonomía en la reproducción

Así como las mujeres han luchado históricamente por el derecho a decidir sobre sus cuerpos y su maternidad, también es posible reflexionar sobre la reproducción de las hembras de otras especies. En distintos sistemas productivos, sus ciclos reproductivos son controlados y utilizados con fines económicos, sin considerar su bienestar ni sus necesidades naturales. Desde una perspectiva de respeto hacia los animales, la reproducción no debería ser una herramienta de explotación, sino un proceso que reconozca su valor y su integridad.

En el contexto del Día Internacional de la Mujer, esta reflexión también invita a considerar cómo las luchas por la autonomía corporal han avanzado, pero aún enfrentan desafíos importantes. Ampliar la mirada hacia otras formas de explotación permite cuestionar sistemas que se sostienen en el control de los cuerpos y en la instrumentalización de la reproducción. En ese sentido, optar por productos veganos y libres de testeo en animales se presenta como una forma de promover cambios en las industrias que dependen de estos sistemas de explotación.

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Recomendaciones de lecturas

 La política sexual de la carne

Para profundizar en la relación entre patriarcado y explotación animal, el libro La política sexual de la carne, de Carol J. Adams, propone analizar cómo el consumo de carne y de productos de origen animal se vincula con una cultura de dominación que también ha cosificado los cuerpos de las mujeres. La autora plantea que el lenguaje y ciertas prácticas culturales reflejan estas conexiones, al utilizar expresiones que comparan a las mujeres con animales o al describir a los animales mediante términos propios de procesos industriales. Esta obra ofrece una mirada amplia sobre la intersección entre feminismo y derechos animales.

CLAVES ECOFEMINISTAS

Este libro de la filósofa española Alicia Puelo, nos invita a reflexionar sobre el ecofeminismo, la mirada androantropocéntricas de la sociedad e imaginar un futuro donde el cuidado de la naturaleza y el feminismo puedan ser la solución a las opresiones que el patriarcado ha planteado. Puleo teoriza cómo existen dualismos opresivos, donde las mujeres y la naturaleza corresponden al par dominado por los hombres y la cultural, lo que justificaría diversas prácticas sociales que en el concepto de cultura mantienen la base de opresión, como lo es por ejemplo las corridas de toros. 

LA ÉTICA ANIMAL

Este libro de Angélica Velasco crítica cómo se ha establecido la Ética Animal desde su surgimiento en el último tercio del siglo XX hasta la actualidad. A pesar de que las estadísticas demuestran la presencia absolutamente mayoritaria de las mujeres en el movimiento en defensa de los animales, son los hombres los que han sido abrumadoramente reconocidos por sus aportaciones. Este libro cuestiona por qué en la ética animal se han desestimado las emociones empáticas como factor relevante a la hora de asumir posiciones éticas hacia los animales. 

Al profundizar en estas reflexiones, resulta relevante continuar explorando cómo distintas formas de dominación se entrelazan en la sociedad. Para ello, se puede revisar la secuencia de contenidos desarrollada en el marco del 8M, donde se abordan estas temáticas desde distintas perspectivas, ampliando la conversación sobre autonomía, justicia y respeto hacia todos los seres vivos.

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