Compromisos presidenciales 2025: los puntos claves para regular el uso de animales en investigación
En el contexto de las elecciones primarias de 2025 en Chile, Te Protejo elaboró y presentó una serie de propuestas dirigidas a las candidaturas presidenciales, con el objetivo de avanzar en la regulación del uso de animales en investigación.
Como organización, Te Protejo ha impulsado iniciativas orientadas a transformar distintas industrias mediante el desarrollo de políticas más éticas y sostenibles. En este marco, también ha promovido el fin del uso de animales en investigación, fomentando la adopción de nuevas tecnologías y enfoques científicos que permitan avanzar hacia este objetivo.
En este contexto, y en línea con su misión, la organización se acercó a las candidaturas presidenciales de las elecciones primarias de 2025 con el objetivo de presentar su visión sobre cómo avanzar hacia un país más ético, incorporando la protección animal, la bioética y el desarrollo de lineamientos para regular el uso de animales en investigación.
Lo que buscamos incorporar en un programa presidencial
Reglamento de la Ley 21.646
La Ley 21.646, que prohíbe la experimentación en animales en la elaboración de productos cosméticos, así como la comercialización, importación e introducción en el mercado nacional de aquellos productos o ingredientes testeados en animales, fue aprobada por el Congreso Nacional a fines de 2023 y publicada en el Diario Oficial en enero de 2024. Tras el plazo establecido para su entrada en vigencia, la normativa comenzó a regir el 27 de enero de 2025.
Esta ley se originó en las mociones del boletín N° 13.966-11, desarrolladas con el apoyo de la organización, y que integraron los boletines N° 14.180-11 y N° 14.193-11. El proyecto, ingresado en diciembre de 2020, fue aprobado con amplio respaldo en el Congreso, marcando un avance significativo en la regulación de la experimentación animal en el país.
Sin embargo, el reglamento asociado a esta ley aún se encuentra pendiente. En este contexto, se plantea como una prioridad que las futuras autoridades avancen en su dictación durante el primer año de gobierno, con el fin de asegurar su adecuada implementación.
Financiamiento para el Comité de Bioética Animal
El Comité de Bioética Animal es el órgano encargado de definir las directrices bajo las cuales se desarrollan los experimentos en animales vivos en Chile, en el marco de la Ley 20.380. Entre sus funciones se encuentran proponer lineamientos, resolver consultas y coordinarse con distintas instituciones vinculadas a la materia.
Este comité está integrado por representantes del ámbito académico, científico, institucional y de la sociedad civil, incluyendo al Consejo de Rectores de las Universidades Chilenas, el Instituto de Salud Pública, el Instituto de Investigaciones Agropecuarias, el Ministerio de Ciencia, el Colegio Médico Veterinario y organizaciones de protección animal, cuyos integrantes son designados por periodos de tres años.
El comité comenzó a sesionar en 2018, varios años después de la promulgación de la ley, y ha continuado su funcionamiento en períodos sucesivos. En 2024, la organización fue elegida como representante de las organizaciones de protección animal dentro de esta instancia.
Sin embargo, la Ley 20.380 no contempla una asignación presupuestaria específica para el funcionamiento del Comité de Bioética Animal, ni establece su dependencia directa de un ministerio. En este contexto, se plantea como una medida prioritaria avanzar en su financiamiento y en su vinculación institucional, con el fin de fortalecer su funcionamiento y alcance.
Imagen por Te Protejo
Publicación del reglamento sobre experimentación en animales vivos
La Ley 20.380 establece que el Comité de Bioética Animal debe definir las directrices bajo las cuales se desarrollan los experimentos en animales vivos. Sin embargo, este reglamento aún no ha sido publicado.
A pesar de que el comité se encuentra constituido, persisten limitaciones asociadas a la falta de presupuesto y de plataformas adecuadas que permitan llevar adelante procesos como la consulta pública, así como asegurar la transparencia y posterior publicación del reglamento en el Diario Oficial.
Esta situación resulta especialmente relevante considerando que, a más de una década de la promulgación de la ley, aún no existe una normativa específica que regule de manera integral el uso de animales vivos en investigación. En la práctica, esto implica que su aplicación depende en gran medida de criterios institucionales o estándares internacionales asociados a procesos de financiamiento.
En este contexto, se plantea como una medida prioritaria avanzar en la publicación del reglamento sobre experimentación en animales vivos, con el fin de establecer un marco claro y uniforme para su regulación en el país.
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Reforma educativa sobre bienestar animal en carreras científicas
Si bien la Ley 20.380 prohíbe el uso de animales en la enseñanza básica y media, no regula de manera específica su utilización en la educación superior, especialmente en contextos formativos dentro de carreras científicas. En el ámbito universitario, algunas instituciones contemplan la objeción de conciencia frente a estas prácticas, pero esta opción no siempre garantiza el acceso a métodos alternativos validados por la comunidad científica, lo que genera tensiones entre las exigencias curriculares y el derecho de las y los estudiantes a actuar conforme a sus principios éticos.
A esto se suma la baja incorporación de contenidos de bioética y bienestar animal en las mallas curriculares, lo que limita la formación en estos ámbitos. En este contexto, se plantea como una medida prioritaria avanzar en el reconocimiento efectivo de la objeción de conciencia en la educación superior, así como fortalecer la inclusión de estos contenidos en la formación académica.
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Fomento al desarrollo y adopción de métodos alternativos al uso de animales en investigación
En la revisión de la Política Nacional de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación no se identificaron referencias al desarrollo o promoción de métodos alternativos al uso de animales, ni compromisos concretos para avanzar en esta transición. De igual forma, en las bases de concursos disponibles en ANID, no se establece como requisito justificar la ausencia de estos métodos ni su evaluación previa, quedando este criterio sujeto a los comités éticos de cada institución. Esto resulta relevante considerando que la principal normativa nacional en la materia continúa siendo la Ley 20.380.
En cuanto al presupuesto público en ciencia, si bien se asignan recursos significativos a investigación y desarrollo, no se observa una línea específica orientada al uso ético de animales ni al fomento de métodos alternativos. En este contexto, se plantea como una medida prioritaria impulsar una política pública que promueva el desarrollo y adopción de metodologías alternativas, también conocidas como NAMs, fortaleciendo así los estándares científicos y de bioética en el país.
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En este marco, la organización estableció contacto con las candidaturas a las primarias presidenciales de 2025 para presentar estas propuestas, logrando concretar instancias de diálogo. Sin embargo, estas medidas no fueron incorporadas en los programas presidenciales disponibles durante ese proceso.
Avanzar en la regulación del uso de animales en investigación y en la adopción de métodos alternativos se posiciona como un desafío clave para el desarrollo científico y ético del país. Comprender el alcance de las normativas ya vigentes permite dimensionar tanto los avances como las brechas que aún persisten en esta materia, así como los desafíos asociados a su implementación y fiscalización en Chile.

