Qué hacer cuando una persona pierde a su animal de compañía

Perder a un animal de compañía es un duelo real. Aquí te contamos cómo acompañar a alguien en ese momento y cómo convertir ese amor en ayuda para otros animales.


Hoy en día es cada vez más común que un animal de compañía sea considerado parte de la familia. Comparten nuestra rutina, nuestra casa y muchos momentos importantes de la vida. Por eso, cuando mueren, la pérdida se siente igual de real y dolorosa que la de cualquier otro ser querido.

Sin embargo, este tipo de duelo no siempre se comprende o valida como debería. Si alguna vez has estado cerca de una persona que atraviesa este momento, probablemente te ha pasado, no sabes qué decir, ni qué hacer, ni cómo ayudar sin decir algo que pueda hacer sentir mal a la otra persona.

Es importante entender que no hay una única forma de vivir este duelo. Cada persona lo enfrenta de manera diferente, y no existe un tiempo “correcto” para superarlo. Lo que sí es común a todos los casos es que se trata de un proceso legítimo, que merece el mismo respeto que cualquier otro.

Por eso, si conoces a alguien que está pasando por esto, lo primero, y quizás lo más importante, es no minimizar su dolor. Intenta no decir frases como “era solo un animal” o “puedes conseguir otro”, esto solo genera más daño a la persona.

Lo mejor que puedes hacer en estos casos es mostrar tu apoyo con un mensaje y estar presente para esa persona querida.

Imagen por Te Protejo

Cuando las palabras no son suficientes

Si bien puede sonar sencillo, la verdad es que no siempre es fácil saber que decir o cómo mostrarle a la persona que estamos junto a ella. Es por eso que nació Huella Viva: una manera de acompañar a través de un gesto significativo.

A través de Huella Viva puedes enviar una tarjeta digital, con un mensaje personalizado, y honrar la memoria de ese animal de compañía con una donación hecha en su nombre.

Lo especial de este gesto es que no se queda solo en lo simbólico. Cada donación apoya directamente el trabajo para terminar con las pruebas en animales en Latinoamérica, donde conejos, ratones, cobayos y otros animales todavía son utilizados en laboratorios.

De esa forma, el amor que esa persona sintió por su animal se transforma en algo que sigue vivo: ayuda concreta para que otros animales tengan la oportunidad de vivir una vida sin dolor.

Acompañar a alguien en el duelo por su animal de compañía no siempre requiere las palabras perfectas. A veces, el gesto correcto dice más que mil frases. Con Huella Viva, ese amor se extiende hacia otros animales, dándoles una oportunidad real de una vida mejor.

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